La introducción del concepto de calidad en el ámbito de la educación, no ha estado y no estará exento de posiciones encontradas. En sí mismo es un concepto opinable y, por tanto, revisable en todo momento. En consecuencia, hablar del concepto de calidad conlleva necesariamente, para efectos del presente trabajo, precisar algunas perspectivas desde dónde se considerará.
Dentro de los variados aspectos que entran en juego para su definición, en educación debemos considerar aspectos tales como[1]:
Las características de los educandos: Aptitudes, perseverancia, disposición a la escolarización, conocimientos anteriores, obstáculos para el aprendizaje.
En lo referido a la enseñanza y aprendizaje ha de considerarse: tiempo de aprendizaje, métodos pedagógicos, evaluación, información e incentivos, tamaño de las clases.
Para los aspectos considerados como aportes facilitadores: Materiales de enseñanza, instalaciones e infraestructura material, recursos humanos, tipo de administración.
Respectos de los resultados, se puede considerar: las competencias básicas en lectura, escritura, aritmética y aptitudes prácticas para la vida cotidiana; competencias creativas y afectivas, los valores y las ventajas sociales.
Se ha ido definiendo la calidad en el entendido que ésta puede adoptar distintos tipos, según las dimensiones más relevantes consideradas. Así, podemos entender la calidad asociada fundamentalmente a la existencia y utilización de aspectos tecnológicos en el proceso educativo. Luego se puede entender la calidad de la educación asociada a los aspectos psicológicos que se otorgan para entender que una escuela responde a cánones de calidad. También se puede considerar una educación de calidad cuando ésta representa una concepción clara y transparente del servicio que se entrega y éste se expresa con nitidez en el contrato acordado entre la entidad educativa y quién decide “comprar” el servicio educativo.
La calidad de la educación se puede analizar a partir de la definición de ciertas dimensiones del proceso educativo que se pueden llegar a considerar. En tal sentido el documento de Uribe, menciona siete dimensiones a considerar:
- Perfeccionamiento o consistencia que refiere a la idea de la aspiración de la institución escolar a alcanzar a tener cero defectos en su quehacer.
- Disciplina que responda a la exigencia dada por altos estándares.
- Una organización que se maneje adecuadamente a las circunstancias con altas cuotas de flexibilidad en su capacidad de respuesta.
- Económica o de resultados, en donde el logro de los objetivos institucionales estén al centro del quehacer y que sean con resultados educativos crecientes y con un adecuado equilibrio entre los recursos dispuestos y su correspondiente eficacia en el uso de los recursos.
- Reputación, asociada fundamentalmente a que la imagen que proyecta la institución hacia la comunidad educativa sea percibida como de calidad.
- Satisfacción de los usuarios, referido a la capacidad de la institución a responder con flexibilidad e innovación a las demandas que hace o puedan hacer los estudiantes y sus familias.
- Satisfacción de los directivos, académicos, personal administrativo. Cualidad que tiene el establecimiento para responder a las demandas internas que se le hacen al momento de gestionar los distintos procesos institucionales y responder adecuadamente en la satisfacción de necesidades y expectativas.
De esta manera, revisando y exponiendo las distintas aristas con las que se puede analizar el concepto de calidad de la educación se puede establecer que ésta tiene que ver hoy en día, con una transición que se ha venido dando para entender que la escuela tiene que responder adecuadamente a las demandas y requerimientos que le pone la sociedad en general, y las familias y estudiantes en particular. Lo cual supone mirar cómo se están haciendo las cosas a su interior, en cuanto a la definición y adopción de ciertas metodologías para gestionar el quehacer educativo.
[1] Para efectos de toda esta parte del trabajo, éste se basa fundamentalmente en URIBE MARIO. (2008) Gestión Escolar de Calidad: Una contribución a los aprendizajes escolares”, Santiago, Chile. Magíster en Dirección y Gestión Escolar en Calidad, UDD.






Comparto lo que señalas en el primer párrafo respecto del concepto de "calidad educativa". Este concepto queda delimitado por los fines que busca una comunidad escuela, comuna, una sociedad respecto del para qué educa a sus niños y jóvenes. Los énfasis son conocidos: para integrarse a la sociedad, mejorarla, convivir sanamente, etc; u, otorgar instrumentos para el mejoramiento de las condiciones individuales en un contexto a su vez individualista y mercantilista.
Sin negar la necesaria dimensión instrumental, creo que el foco de la educación debe estar en las demás dimensiones.
Lo demás son condiciones que pueden implementarse en los EE, en ese aspecto colaboran los modelos de aseguramiento de la calidad, pero no definen su concepto.
Saludos